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En desarrollo del proceso auditor, la Contraloría General
de la República convoca a las organizaciones sociales, gremiales,
académicas y demás organizaciones civiles, para que
participen, de la mano con los auditores, en algunas etapas del
ejercicio del control fiscal, con miras a enriquecer este proceso
con sus aportes técnicos, fundamentados en el conocimiento
que tienen de la entidad sujeto de control.
El espíritu de esta estrategia se centra en la articulación
de organizaciones sociales, legalmente constituidas, que tengan
conocimiento de la entidad, o del negocio o sector de la entidad
objeto de auditaje y cuya trayectoria permita tener la certeza sobre
la observancia de los principios de confidencialidad, objetividad
y seriedad, responsabilidad, reserva y estricto cumplimiento de
su papel, para que puedan realmente aportar un valor agregado al
ejercicio de vigilancia del buen uso de los recursos públicos.
Las organizaciones sociales interesadas en participar son sensibilizadas
sobre esta estrategia, manifestando su aceptación por escrito
y suscribiendo previamente convenios de cooperación para
la vigilancia de la gestión pública.
Atendidos estos requisitos, se inicia la etapa de ejecución,
que incluye la realización de mesas de trabajo articuladas
que se programan en las diferentes fases del proceso auditor, en
las cuales participan: el equipo auditor, el representante de la
organización de la sociedad civil articulada y el funcionario
de enlace de participación ciudadana de la Contraloría
General de la República. |
- Vincular a la sociedad organizada en el ejercicio de la vigilancia
del buen uso de los recursos públicos y ejercer control
social a las entidades del Estado mediante la participación
organizada de la ciudadanía;
- Fortalecer el Enfoque Integral del Control Fiscal, a través
del control social;
- Vincular a las organizaciones de la sociedad civil en el seguimiento
de los planes de mejoramiento de las entidades auditadas;
- Recibir y analizar los aportes de la sociedad civil organizada,
que permita de mejor manera procurar el buen uso de los recursos
públicos.
Desde esta estrategia, las organizaciones sociales se pueden articular
a otras estrategias del control fiscal participativo, tales como,
a la de organización, conformándose como veeduría
o Comité de Vigilancia Ciudadana a procesos, planes, proyectos
o programas de la entidad auditada; la de formación, solicitando
capacitación en los temas que considere necesarios para el
ejercicio del control ciudadano y de acuerdo con la oferta de la
Contraloría General de la República; igualmente, puede
presentar iniciativas motivadas para que el proceso auditor se efectúe
en puntos de control que consideren relevantes. Finalmente, a la
estrategia de información, consultando las publicaciones
e informes que sobre diferentes temas ha producido la entidad, a
través de los diferentes medios con que cuenta: el Portal
Institucional, el periódico Agenda Ciudadana, la Biblioteca
Esteban Jaramillo, entre otros.
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