| La Contraloría General de la República cuenta, además,
con otros controles que le permiten maximizar su labor y complementar
lo realizado en las auditorías.
La CGR hace control prevalente cuando ejerce el control
fiscal sobre recursos de origen nacional administrados por los entes
territoriales. Esto significa que el máximo ente de control
no requiere de autorización alguna para vigilar los recursos
provenientes de ingresos de la Nación, a título de
transferencias, del Sistema General de Participaciones en Salud
y Educación, y en regalías por la explotación
de los recursos naturales no renovables que ingresen a los entes
territoriales.
Este control puede ser concurrente cuando actúa de
manera conjunta con las contralorías territoriales correspondientes,
siendo éste el resultado de la necesaria coordinación
que debe existir entre los diferentes niveles de la administración
pública.
La CGR hace control persuasivo, cuando alienta a los infractores
de la cosa fiscal a resarcir el daño causado.
La función de advertencia, por su parte, como una
función contenida en el Decreto Ley 267, consiste en indicarle
a la administración los riesgos detectados por el organismo
de control fiscal, en procesos anómalos u operaciones en
ejecución, a fin de que ésta tome las medidas pertinentes
tendientes a evitar el menoscabo de los dineros públicos.
Su carácter es técnico preventivo o proactivo, toda
vez que su fin no es otro, que señalar a la entidad fiscalizada
que existen situaciones o hechos que no ofrecen confianza en su
realización, por tanto ameritan la revisión por parte
de la administración a fin de evitar un posible daño
al erario.
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